Querido Diario: 29 de septiembre, 2026

Hoy vi un video que me dejó el alma en pausa. Una mujer personificando a la muerte llega por un hombre que le suplica tiempo, desesperado porque está en plena luna de miel y ni siquiera ha podido dejarle las contraseñas del celular a su esposa.

Y me quedé pensando en cómo a veces caemos en la trampa de la rutina, en enojarnos por tonterías, en discutir por nimiedades y pasar por alto los detalles importantes. Vivimos como si la vida fuera infinita, con la tonta certeza de que siempre habrá un mañana para pedir perdón, para abrazar o para decir «te amo».

Pero la verdad es que no sabemos si esta mañana lo único que nos quedaba era el eco de un adiós apresurado. Perdemos tanto tiempo valioso en orgullos tontos…

Diario, hoy elijo recordar que no tenemos la vida comprada. No quiero desperdiciar ni un solo segundo con las personas que amo. Hoy decido soltar las tonterías, vivir con los ojos bien abiertos y demostrar amor ahora, porque el mañana es una promesa que nadie nos firmó. 

«Con el alma, José»

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