Querido Diario — 8 de octubre, 2026

Los sueños también son para vivirlos, no solamente para imaginarlos. Cuando decidimos dar el paso y lanzarnos a eso que tanto anhelamos, el camino rara vez empieza siendo perfecto. Apenas llevo una semana al aire con mi proyecto de emisora de baladas, un camino que he recorrido de forma totalmente autodidacta, aprendiendo a través de tutoriales en internet, sin haber estudiado comunicaciones ni locución formal, pero con toda la ilusión del mundo.

Hace poco recibí un comentario que, admito, me hizo detener un momento. Alguien me escuchó y me criticó por sonar «apagado» o «sin ganas», comparándome quizás con el estilo estridente y acelerado de las grandes emisoras comerciales de FM. Y aunque siempre soy muy receptivo a las críticas porque sé que me ayudan a mejorar, reconozco que al principio me tocó un poquito por dentro. Al no tener una preparación profesional en esto, es fácil que un comentario así te haga cuestionarte. Sin embargo, reflexionándolo bien, entendí algo fundamental: mi espacio es de baladas, y el tono pausado, cálido y cercano que uso es exactamente el que corresponde a la esencia de la música que transmito. No tengo que gritar para transmitir emoción; la cercanía también se vive en la calma.

Por eso, quiero dejarte esta reflexión hoy: «No permitas que tu deseo de hacerlo perfecto te robe la alegría de estar haciendo aquello que durante tantos años soñaste».

Si estás construyendo algo nuevo, si te atreviste a salir de tu zona de confort y hoy estás viviendo tu sueño sin importar si es imperfecto, si apenas estás aprendiendo de manera autodidacta o si no encajas en el molde de lo que otros esperan disfrútalo. Uno nunca debe dejarse de gozar lo que hace por una crítica. Que nada te apague la música ni te quite el derecho de gozarte cada segundo del proceso. Dtb

«Con el alma, José»

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