
Todos admiran la belleza del cuadro, pero pocos se detienen a mirar el clavo que lo sostiene.
En muchas familias existe alguien que cumple ese mismo papel. Es quien carga con las preocupaciones, quien se sacrifica en silencio, quien siempre está presente cuando los demás lo necesitan, aunque pocas veces alguien le pregunte cómo está.
Con el tiempo, su entrega se vuelve tan habitual que los demás olvidan reconocerla. Y así como el cuadro recibe las miradas y los elogios, mientras el clavo permanece oculto, también hay personas que sostienen familias enteras sin recibir siquiera un gracias.
Porque detrás de muchas personas que brillan, hay alguien que lleva años sosteniéndolas en silencio.
Diario de Emociones 💜